La relación entre energía solar y agua es cada vez más importante. Tradicionalmente, energía y agua se han tratado como dos sectores separados, pero en realidad están muy conectados: necesitamos energía para captar, bombear, tratar, transportar y distribuir agua; y, al mismo tiempo, muchas tecnologías energéticas necesitan agua para funcionar.
En este contexto, la fotovoltaica está ganando protagonismo. No solo porque permite generar electricidad limpia, sino porque puede ayudar a reducir costes energéticos en infraestructuras hidráulicas, mejorar la sostenibilidad de sistemas de riego y aprovechar superficies que ya existen, como balsas, embalses, canales o depósitos.
El vínculo entre agua y energía
El concepto de “nexo agua-energía” resume una idea sencilla: el agua y la energía dependen una de la otra. La Agencia Internacional de la Energía explica que el sector del agua necesita energía para procesos como extracción, desalación, tratamiento y distribución, mientras que el sector energético también utiliza agua en diferentes fases de generación y producción.
Esta relación se vuelve especialmente relevante en un contexto de cambio climático, sequías más frecuentes y necesidad de reducir emisiones. En España, el informe ERICC 2025 del MITECO identifica el agua, la energía y la salud como nodos críticos dentro de una red de riesgos altamente interdependiente, y señala que España es uno de los países europeos más expuestos al calentamiento, con aumento de temperaturas e intensificación de sequías.
Por eso, avanzar hacia soluciones que conecten mejor la gestión del agua y la generación renovable no es solo una cuestión energética: también es una cuestión de eficiencia, resiliencia y adaptación.
Fotovoltaica para reducir costes en el uso del agua
Muchas infraestructuras relacionadas con el agua tienen consumos eléctricos importantes. El bombeo para riego, las estaciones de tratamiento, las desaladoras, los sistemas de presión o las comunidades de regantes dependen de la electricidad para funcionar.
La energía solar puede ayudar a reducir parte de esos costes, especialmente cuando la producción fotovoltaica coincide con los periodos de consumo. En el caso del riego, por ejemplo, la fotovoltaica puede aportar energía durante las horas centrales del día, cuando la radiación solar es más alta y muchos sistemas pueden planificar parte de su operación.
La FAO ya señalaba que los sistemas de riego alimentados con energía solar pueden ofrecer oportunidades dentro del nexo agua-energía-alimentación, especialmente al reducir la dependencia de combustibles fósiles y mejorar el acceso a energía para el bombeo.
Aprovechar superficies de agua sin ocupar más suelo
Además del ahorro energético, la relación entre solar y agua abre otra oportunidad muy interesante: aprovechar superficies ya existentes para generar electricidad.
Balsas de riego, embalses, depósitos o canales son infraestructuras que ya forman parte del territorio y que, en determinados casos, pueden incorporar generación fotovoltaica sin ocupar suelo agrícola, industrial o urbano adicional.
La Comisión Europea señala que los paneles solares pueden instalarse sobre suelo, cubiertas o superficies flotantes en presas y lagos. También destaca que la fotovoltaica flotante permite ampliar la generación solar sin competir directamente por el uso del suelo.
Este punto es especialmente relevante para sectores como la agricultura y el regadío, donde el suelo productivo tiene un valor muy alto y donde cada vez será más importante compatibilizar producción agrícola, eficiencia hídrica y generación renovable.
Menos evaporación, más eficiencia
En instalaciones solares sobre agua, uno de los aspectos más interesantes es la posible reducción de evaporación. Al cubrir parte de la lámina de agua, los módulos generan sombra y pueden ayudar a disminuir la pérdida de agua por evaporación, aunque el resultado depende de factores como la superficie cubierta, el clima, el viento, la temperatura y las características de cada infraestructura.
Por eso, no conviene tratar la fotovoltaica flotante como una solución universal, sino como una opción técnica que debe estudiarse caso por caso. Cuando el proyecto está bien diseñado, puede aportar una doble ventaja: generación de energía renovable y mejor aprovechamiento de una superficie de agua ya existente.
Agua, agricultura y transición energética
La agricultura se encuentra en el centro de muchos de estos retos. Necesita agua, necesita energía y necesita adaptarse a un contexto climático cada vez más exigente.
En este sentido, la fotovoltaica puede ayudar a crear modelos más eficientes: instalaciones de autoconsumo para bombeo, comunidades energéticas vinculadas al riego, proyectos sobre balsas, sistemas híbridos con almacenamiento o soluciones que combinen generación eléctrica y actividad agraria.
La Comisión Europea también menciona la agrivoltaica como una forma de combinar producción solar y uso agrícola, permitiendo mantener la actividad productiva y generar electricidad en el mismo espacio.
Diseñar bien para que la solución tenga sentido
La integración de energía solar en infraestructuras vinculadas al agua requiere un diseño técnico cuidadoso. No basta con colocar paneles: hay que estudiar el consumo energético, la superficie disponible, las condiciones de viento, el acceso para mantenimiento, el tipo de infraestructura, la conexión eléctrica y el posible impacto sobre la operación diaria.
En este punto, las herramientas digitales pueden ayudar a planificar mejor. Landatu PV Designer permite diseñar instalaciones fotovoltaicas, simular producción energética, generar documentación técnica y estudiar soluciones sobre diferentes superficies.
El futuro de la energía solar no estará solo en producir más electricidad limpia, sino en hacerlo de forma más inteligente, más integrada y más útil para el territorio.
Una relación con mucho futuro
La conexión entre energía solar y agua será cada vez más estratégica. En un escenario marcado por la electrificación, la presión sobre los recursos hídricos y la necesidad de reducir emisiones, la fotovoltaica puede aportar soluciones muy valiosas.
Generar energía limpia cerca de infraestructuras hidráulicas, reducir costes eléctricos, aprovechar superficies ya existentes y mejorar la eficiencia del uso del agua son oportunidades que marcarán el desarrollo de nuevos proyectos solares.
La energía solar y el agua no son dos mundos separados. Cada vez más, forman parte de una misma conversación: cómo producir, gestionar y consumir recursos de manera más eficiente y sostenible.
En Landatu Solar ofrecemos apoyo técnico durante el diseño y dimensionamiento de cada proyecto. Puedes contactar con nuestro equipo para estudiar la configuración más adecuada para tu instalación fotovoltaica.
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